Duelo migratorio: pérdidas, pertenencia y construir vida en otro país

Alexis Santander, psicólogo General Sanitario · Actualizado el 18 de octubre de 2026.

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Has llegado a un lugar que elegiste o al que necesitabas llegar. Hay algo que funciona mejor y algo que duele de una manera difícil de explicar. Puedes agradecer la seguridad, un trabajo o una oportunidad y echar de menos la vida en la que no tenías que explicar quién eras desde el principio.

El duelo migratorio nombra pérdidas vinculadas al cambio de país y de contexto de vida; no convierte toda migración en un trastorno. Podemos reconocer lo que falta, conservar vínculos que importan y construir vida presente. No necesitas demostrar que irte fue un error para tener derecho a sufrir, ni dejar de sufrir para que tu decisión tenga sentido.

Maleta y planta junto a la puerta de una casa

No hace falta que algo desaparezca para que cambie tu acceso a ello

La familia puede seguir allí, pero ya no compartís una cena espontánea. Tu profesión puede seguir siendo parte de ti, aunque ahora no puedas ejercerla del mismo modo. El idioma que dominas puede no alcanzar para mostrar tu humor o tu precisión en otro entorno. Hablamos de pérdidas interpersonales, materiales y de significados, con formas distintas en cada historia. [1]

No todas las personas extrañan lo mismo ni todas desean volver. Algunas salieron de peligro o de vínculos que necesitaban dejar. Otras hicieron un traslado deseado y encuentran una tristeza inesperada. El tipo de viaje, los recursos, el momento vital y las posibilidades reales de contacto cambian lo que hace falta. Compartir país de origen o idioma no hace equivalentes las experiencias.

Conviene distinguir este uso amplio de duelo del trastorno de duelo prolongado tras el fallecimiento de una persona cercana. Sus criterios no se trasladan a extrañar un país. [5] Puede coexistir una muerte real, depresión, ansiedad o experiencias traumáticas que merezcan valoración propia. No necesitamos poner todo bajo la misma etiqueta para tomar el sufrimiento en serio.

De «lo extraño todo» a una necesidad que podamos reconocer

Este mapa propio ayuda a precisar preguntas, no enumera etapas obligatorias ni pérdidas universales. Puedes reconocer una fila, varias o ninguna. Lo que importa es qué falta para ti y qué forma de continuidad o apoyo resulta posible ahora.

Qué puede dolerQué necesidad explorarUn apoyo posible sin borrar la pérdida
Personas y cercanía cotidianaCuidados y ser entendido sin explicarte siempre.Ritmo viable de contacto y vínculos propios aquí.
Idioma y expresión de tiPrecisión, humor, dignidad y derecho a no responder deprisa.Espacio para lengua propia y apoyo para aprender la nueva.
Profesión y reconocimientoCompetencia, acceso al oficio y valoración justa.Información sobre caminos reales y reconocimiento de experiencia previa.
Lugares, costumbres y familiaridad corporalPrevisibilidad y descanso de orientarte continuamente.Rituales conocidos y exploración de un espacio accesible.
Imagen de futuroContinuidad entre planes anteriores y posibilidades actuales.Revisar una expectativa sin declarar fracaso toda la vida.
Grupo y pertenenciaUn lugar con reciprocidad, respeto y participación.Contacto repetido por interés o necesidad sin exigir amistad inmediata.

La misma frase puede esconder necesidades diferentes. «Quiero volver» puede expresar una decisión que merece pensarse, una necesidad de descanso, ganas de ver a alguien o el dolor de no sentirse reconocido. No la descartaría como síntoma ni la convertiría de inmediato en una instrucción. Podemos explorar qué resolvería volver y qué seguiría necesitando atención.

Construir pertenencia no exige abandonar tu historia

Puedes sentir alivio y tristeza el mismo día. Una nueva amistad no sustituye necesariamente la relación que falta; una comida conocida no reconstruye por completo la casa anterior. Esas acciones pueden aportar continuidad sin cerrar la pérdida. Tampoco tienes que elegir una única identidad para demostrar adaptación o lealtad.

Para trabajar la pertenencia podemos preguntar dónde participas, con quién hay reciprocidad y qué parte de ti tiene espacio. Tener muchos contactos no responde siempre a eso. También importa si la relación permite pedir ayuda, expresar una diferencia y estar sin representar que todo va bien. Construir una red puede requerir repetición, accesibilidad y oportunidades, además de iniciativa.

Las investigaciones cualitativas recientes muestran relatos diversos de pérdidas y recursos. [3][4] No imponen que el sufrimiento deba producir crecimiento. Puedes haber aprendido algo y seguir necesitando apoyo; también puedes no encontrar una enseñanza y merecer el mismo cuidado. La adaptación no es un examen de gratitud.

Separar duelo, barreras actuales y problemas clínicos permite ayudar mejor

En consulta interesa lo que has perdido y también lo que ocurre hoy. Si te rechazan por origen, hay precariedad o no puedes acceder a un recurso, no basta con cambiar una creencia sobre ti. Las entrevistas realizadas en Córdoba destacan barreras laborales, administrativas y culturales junto con malestar emocional. [3] La ayuda práctica y la psicológica pueden avanzar a la vez.

Pregunta actualQué conviene distinguirDirección posible del apoyo
Los trámites me desbordanInformación pendiente y miedo o vergüenza al pedirla.Orientación práctica competente y trabajo emocional si hace falta.
No tengo personas cercanas aquíOportunidades, recursos y permiso para necesitar a alguien.Contactos repetidos viables, apoyo y revisión de barreras.
Una memoria activa malestar intensoExperiencia pasada conocida y peligro real que continúa.Valoración, preparación y trabajo de memoria adecuado cuando corresponda.
Sueño, ánimo y vida diaria están afectadosDuelo y posibles condiciones coexistentes sin diagnóstico automático.Evaluación individual, objetivos acordados y coordinación según necesidad.

No hay un plazo único que determine si ya deberías sentirte de otro modo. Podemos mirar intensidad, interferencia, apoyos disponibles y cambios en el tiempo. Si el sufrimiento limita la vida, pedir orientación no requiere esperar a cumplir un calendario. La investigación aún tiene límites importantes para establecer trayectorias generales de duelo migratorio. [1][2]

Tres tareas para sostener una vida que tiene más de un lugar

1. Nombra una pérdida y lo que sostenía

Elige algo concreto: una conversación cotidiana, tu oficio o una forma de celebrar. Escribe qué aportaba —compañía, competencia, descanso, continuidad— y qué parte puede mantenerse o construirse de otra manera. No necesitas buscar una sustitución completa ni enumerar todas las pérdidas. Puedes parar si hacerlo te desborda.

2. Acordar un vínculo viable, en vez de una disponibilidad infinita

Con alguien con quien desees y puedas mantener contacto, prueba un acuerdo concreto: frecuencia, duración y qué esperáis de la conversación. Después observa si hubo conexión o solo obligación. Puedes ajustar el acuerdo sin medir el cariño por el número de llamadas. No tienes que reabrir vínculos dañinos para realizar este ejercicio.

3. Elige un paso práctico y un espacio emocional

Para una dificultad actual, separa una gestión posible —pedir información, localizar un recurso, acordar ayuda— y algo que permita reconocer cómo estás —hablar con alguien, reservar descanso o llevarlo a terapia—. Revisa qué alivió cada parte y qué no resolvió. Son propuestas didácticas propias, no programas validados por las investigaciones citadas ni deberes para demostrar adaptación.

EMDR: cuando disfrutar de la vida nueva activa la despedida

Combino EMDR 2.0 y terapia cognitivo-conductual para aliviar sufrimiento emocional. En la primera sesión ya establecemos contacto terapéutico, valoramos la situación, acordamos objetivos y explico opciones. Primero distinguimos qué pide apoyo actual, qué necesita ser reconocido como pérdida y si hay una experiencia dolorosa que continúa activándose.

Ilustración propia: te invitan a una comida en tu ciudad actual y aparece el recuerdo conocido de la puerta de casa al despedirte. Sientes «dejé a todos atrás; no tengo derecho a estar bien». Con preparación suficiente, podríamos explorar esa conexión y trabajar la memoria y la culpa, junto con responsabilidades reales y maneras viables de mantener vínculos. No es decidir de antemano si debes quedarte o volver.

Foco posibleTrabajo en la ilustraciónQué no impondríamos
Despedida conocidaImagen de la puerta, dolor de separación y «los abandoné».La memoria no prueba culpa factual ni un suceso oculto.
Invitación presenteDistinguir disfrutar de sentir que traicionas a quienes quieres.No hace falta devaluar la pérdida ni dejar de querer la casa anterior.
Participación futuraAceptar la invitación y conservar cuidados acordados con personas queridas.No hace falta cortar raíces, reconciliarte con alguien peligroso o elegir un único hogar.

EMDR incluye preparación, trabajo acompañado, cierre y reevaluación. [6] La ilustración no es auto-reprocesamiento ni prueba de eficacia universal en duelo migratorio. Las recomendaciones para determinados cuadros de TEPT no demuestran que toda pérdida migratoria necesite EMDR o que EMDR 2.0 tenga esos mismos resultados en este contexto. [7] Seguiríamos valorando dolor, vida cotidiana, vínculos y barreras actuales; aliviar culpa no crea por sí solo vivienda, permisos o una red.

Trabajo online en español y ruso. Antes de iniciar la atención se comprueba su adecuación y viabilidad desde el país donde resides. La videollamada no implica disponibilidad clínica universal. El bloque de investigación online al final trata esa modalidad y sus límites; no es evidencia específica para todas las experiencias migratorias.

Profundizar: lo que sabemos y lo que los estudios aún no resuelven

2024: una revisión encontró solo cinco estudios específicos

Renner y colaboradoras incluyeron cinco estudios con 487 participantes, buscando hasta enero de 2023. Todos eran transversales y de conveniencia; cuatro se centraban en migraciones de Asia a Estados Unidos. [1] La relación con malestar es relevante, pero no establece causa, trayectoria universal o eficacia terapéutica. Fue síntesis narrativa, no metaanálisis.

2026: pérdidas migratorias y muerte de alguien cercano pueden coexistir

Schmidt y colaboradoras estudiaron a 937 adultos de origen turco en Alemania; 665 habían perdido a alguien cercano y 540 aportaron datos completos para regresiones. El duelo migratorio se asoció con síntomas de duelo prolongado en ambas generaciones. [2] Autoinformes, diseño transversal y muestra no representativa limitan inferencias. La asociación no convierte extrañar el país en trastorno por fallecimiento.

2025: nueve entrevistas muestran contexto, no porcentajes poblacionales

Cruz, Reina y Gordillo entrevistaron en Córdoba a cinco mujeres migrantes y cuatro profesionales socioeducativos. Describieron barreras laborales, administrativas y culturales junto a consecuencias emocionales. [3] La muestra cualitativa ayuda a formular preguntas sobre recursos y trato; no estima prevalencia ni demuestra que resolver una emoción elimine el desempleo.

2026, online2025: diez relatos no validan etapas para todas las migraciones

Palma García y colaboradoras trabajaron con diez jóvenes de Málaga que migraron sin acompañamiento en la infancia. El grupo focal recogió diferencias en pérdidas, vínculos y sentidos de fortaleza. [4] La selección y el contexto limitan generalización. Usar modelos de duelo en el guion no prueba fases universales ni obliga a obtener crecimiento de lo vivido.

Fuentes y lecturas

Las tareas y escenas son propuestas didácticas propias, no historias de pacientes ni pruebas diagnósticas. Los resultados grupales no describen a cada persona.

Mi preparación y forma de trabajar

Mi formación y mi práctica profesional

A lo largo de mi trayectoria he encontrado y aplicado métodos para aliviar el sufrimiento humano. Combino mi formación universitaria, experiencia profesional y herramientas adaptadas a cada persona.

  • Licenciado en Psicología en Riga.
  • Psicología General Sanitaria, UNIR. Psicólogo General Sanitario.
  • Experto en Emergencias y Catástrofes, CNAP–COP España.
  • Experto en Suicidología, Universidad del País Vasco.
  • EMDR y EMDR 2.0: formación de 360 horas con Vladimir Domoratsky, 03/09/2023–25/05/2024.
  • Formación en protocolo grupal EMDR-IGTP.
  • Técnico en Integración Social.

Estoy colegiado en el Colegio Oficial de Psicología de Cantabria, CA00929. Mi trayectoria y forma de trabajar

Trabajar con lo que te hace sufrir

Soy Alexis Santander, psicólogo. Me especializo en aliviar el dolor emocional y el sufrimiento humano. Podemos dar espacio a lo que has perdido y a lo que deseas construir, trabajar culpa, miedo o recuerdos dolorosos y acordar apoyos sin reducir tu historia a la migración.

Escríbeme para concertar una primera sesión. Los detalles de tu situación los abordamos en ella.

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Alexis Santander sentado con chaqueta gris

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La terapia online funciona

¿Funciona la terapia online?

Sí. La terapia online es eficaz. En terapia cognitivo-conductual, las sesiones por videollamada muestran una reducción de síntomas comparable a las presenciales. Trabajo online en español y ruso, con atención individual y un proceso adaptado a tu situación y tus objetivos.

Estudios de terapia por videollamada · 2024

¿Funciona el EMDR online?

Sí. Los estudios de EMDR online registran una reducción de los síntomas postraumáticos. En un estudio de 2026 con adultos que habían vivido múltiples traumas, la mejoría se mantuvo a las 12 semanas de finalizar la terapia. Utilizo EMDR online y veo sus resultados trabajando con mis clientes.

Estudio de EMDR online · 2026

Tu participación y nuestra relación de trabajo

Tu disposición a cambiar y tu participación importan. Un metaanálisis de 76 estudios con 25.917 participantes relacionó una mayor preparación para el cambio con mejores resultados. Otro, con 295 estudios y más de 30.000 pacientes, confirmó la relación entre alianza terapéutica y resultados. Por eso acordamos juntos los objetivos, la forma de trabajar y cómo revisar los avances.

Preparación para el cambio · 2018 · Alianza terapéutica · 2018

Por qué funciona: los estudios, en una lectura breve →